Un motociclista fue condenado a cumplir tareas comunitarias como castigo por una maniobra temeraria que realizó para evitar un control vehicular. Con su mujer y su hijo de un año de edad condujo por la vereda en contramano, provocando pánico y casi embistiendo un colectivo de línea. Fue aprehendido, deberá cumplir tareas comunitarias y pagar 3.500 pesos.
Las circunstancias se dieron en inmediaciones de Garibaldi y Bolívar, durante un operativo de control vehicular de rutina. El desaprensivo motociclista al divisar a los inspectores municipales tomó la determinación de subirse a la vereda y conducir a toda velocidad para escapar.
En su paso, esquivó peatones y al llegar a Almafuerte estuvo a punto de producir un siniestro con un colectivo urbano.
No trascendieron los detalles filiatorios del infractor, que circulaba sin casco, con su mujer y una criatura de un año.
El Juez de Faltas, Dr. Martín Brignoli, firmó la sentencia correspondiente por un monto superior a los 3500 pesos y además lo condenó a realizar tareas comunitarias limpiando las plazas públicas por 14 días.
Este tipo de medida, punitiva, correctiva y educativa, tiende a ser ejemplificadora para que otros no tomen una determinación equivocada, que puede tener consecuencias hasta fatales, y sabiendo que no pueden quedar impunes.