En las últimas horas el seminarista Federico Pintos fue trasladado desde San Pedro a nuestro medio para sumar atención médica a su delicado estado de salud.
Pintos sufrió heridas graves en el siniestro vial donde perdiera la vida el sacerdote Luis Lobo.
El domingo se llevaron a cabo las exequias del presbítero Luis Lobo, que falleciera trágicamente en un accidente en la Ruta 9 en jurisdicción de San Pedro.
El obispo de San Nicolás presidió la celebración litúrgica donde la comunidad de la parroquia de Luján despidió a su sacerdote. Sobre el medio sus restos fueron trasladados a Pergamino donde fueron sepultados en un cementerio privado.
Monseñor Héctor Cardelli, dispuso que las actividades de la mencionada parroquia continúen desarrollándose como se venían realizando en vida del padre Luis. No habrá modificaciones de horarios ni de celbraciones de comuniones y otros sacramentos.
Desde Cáritas Diocesana, donde el P. Luis Lobo era vicepresidente, como desde la CGT con firma de su secretario General Luis Herrera, se dieron sentidas palabras de despedida hacia el sacerdote, y se ratificaron las tareas que en conjunto se emprendieron.
Mientras tanto se multiplicaron las adhesiones por la pronta recuperación del seminarista Federico Pintos. Luego de una serie de trascendidos de distinto tenor, en ambulancia fue trasladado desde el hospital de San Pedro a un centro asistencial privado de nuestro medio.
Aquí seguirá en terapia intensiva, con pronóstico reservado, a la espera de evolucionar de las heridas que afectaron sus pulmones y pelvis.