El extraño hecho se produjo en la localidad de Pérez Millán. Ricardo Arévalo, de 61 años, era apicultor y se dedicaba a comercializar miel. Accidentalmente se le cayó un enjambre de abejas sobre su cuerpo. Sufrió cantidades de serias picaduras y murió casi de manera instantánea. Arévalo sufría de problemas cardíacos y la muerte podría ser producto de un paro cardiorrespiratorio.
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