Padre Matías Pérez

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09 - 09 - 2020


Estoy con vos


Los tiempos en los que vivimos, nos mantienen en esa tensión y agobio de pensar o visualizar un país encendido, por no decir prendido fuego, y vale literal por la falta de políticas ambientales a la hora de la quema forestal e isleña. Pero ese es otro tema.

Me refiero hoy al desencuentro social que presenciamos.
Intereses encontrados o interpuestos que nos llevan al desencuentro constante y sin parar, que se percibe con sólo asomar la nariz a la vereda, aunque podes asomarte entero, total a pocos les importa lo que pasa en la calle, mientras se debaten inocentes entre la vida y la muerte, otros festejan cumpleaños “chiquitos”, “inofensivos”, pero que terminan siendo el arma letal de los que están en primera línea: médicos y todo el equipo sanitario y la policía. Para esta última hoy quiero decir: “ESTOY CON VOS”.

No creo en la demonización de las instituciones. Ese sonido aturdidor y cegado de: “Todos los policías son…”, “Todos los maestros son…”, “Todos los políticos son…”, “Todos los curas son…”, despierta en mí sólo el desanimo de remar entre escombros sin saber bien por donde entrarle a esa gente, que no es poca.

Y no creo en la demonización de la policía, porque la misma que se aborrece, pisotea y escupe en la calle, es la misma a la que se llama y llega al lugar donde se lo solicito siendo la primera intervención y la primera mano del estado ante el ciudadano.

Hoy ESTOY CON VOS, porque aquel (estado) que les pide que sean la mano que sirve para resolver los asuntos cotidianos de la ciudadanía, no reconoce remunerativamente la tarea y ni siquiera provee de lo necesario. Una vez más asistimos a la contradicción y nada me asusta a la hora de pensar en la falta y omisión estatal cuando hablamos de recursos económicos para los servicios a los vecinos de a pie.

No basta la pasión a la hora de cumplir un servicio oficial o privado, pues con el corazón salen a la calle desde el minuto 0 de este tiempo de pandemia; Con el corazón se la juegan con chalecos defectuosos o sin chalecos directamente; Con el corazón salen comprometidos en autos rotos, deteriorados que dan vergüenza a la hora de un traslado, mucho mas cuando es el lugar en el que no solo permanecen horas y horas, sino que también allí pernoctan.

Con el corazón esto y más, pero no basta, pues con el sueldo se pagan los impuestos, alquileres, se come, se paga la luz, la escuela de los chicos, la ropa, el gas y el teléfono, y también sin ser menos importante, se compran los uniformes que la misma institución al servicio del estado debe proveerse, pues es ínfima la suma destinada a ello desde la pata oficial.

En una cadena de infortunios, se desatan los reclamos y se desencuentran los intereses entre ciudadanos que quieren ser cuidados, la policía que dice así no podemos más, y un estado que nuevamente dilata las soluciones o al menos la oferta de posibilidades de mejora de condiciones.

El dinero no lo soluciona todo, pero sí estimula y reconforta, pues en una cultura y sistema como en el que vivimos, es el modo, me animo a decir, casi privilegiado, que tenemos de manifestar que algo nos importa y cuidamos. Ese dinero es el mismo que el refrán marca: “que por él, baila el mono” y en este caso un trabajador se ve estimulado, valorado y reconocido.

Si un obrero cobra su sueldo correctamente, trabaja mejor, así también el barrendero, el maestro, el médico, la empleada doméstica, un psicólogo o un policía. Lamento no poder poner que de la misma manera sucede con los curas, pues no cobramos sueldo, aunque muchos así lo crean.

A cada mono su plata, y nadie le roba nada a nadie, sino que recibe lo suyo y sigue.

No es tan loco pensar en vivir en sociedades justas y equitativas, pero que lejos la vemos a la hora de poner un espejo delante de la ARGENTINA. Mientras detrás de las bancas y los escritorios se suben las becas y no las bajan a causa de no parecer “populistas”, a otros por $40 la hora los mandan al frente sin asco y cordura.

Algo esta mal, y por eso hoy me acerco, aplaudo, permanezco y te digo: “ESTOY CON VOS”.



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