Los salarios registrados subieron 2% en enero, mientras que la inflación fue del 2,8% en ese mes, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). De esta manera, perdieron poder adquisitivo por quinto mes consecutivo y acumularon una baja real del 7,9% en el Gobierno de Javier Milei.
En medio de esta fuerte caída de los salarios, el consumo no levanta cabeza: se hundió 6,3% en febrero entre los diferentes canales de ventas, según un relevamiento de la consultora Scentia; mientras que, a la par, la mora en las familias no para de crecer y se ubica en máximos de más de 20 años.
La morosidad en las familias alcanzó el 10,6% en entidades bancarias, según datos oficiales del Banco Central (BCRA). Aunque el dato más alarmante está por fuera del sistema tradicional, debido a que en las entidades no financieras la irregularidad en los créditos ya supera el 27% y comienza a golpear con dureza en las fintech.
En paralelo, el desempleo saltó al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, lo que representó una suba de 1,1 puntos porcentuales (p.p.) frente al mismo período del año anterior, según datos oficiales de INDEC. Además, en el mercado laboral se dio un aumento de la informalidad en torno a 1 p.p. (42% en el cuarto trimestre 2024 vs. 43% en el cuarto trimestre de 2025), mientras que la formalidad del empleo pasó del 57,8% al 56,9% (-0,9 p.p.).
La variación interanual de los salarios también fue negativa: los públicos avanzaron 30% contra una inflación de 32,4% y sufrieron un retroceso real de 1,8% del poder adquisitivo. Los privados en el último año tuvieron un peor desempeño, ya que avanzaron 28,5% y padecieron un desplome real de 2,9%.
Sin embargo, en el gobierno de Javier Milei los salarios públicos fueron los que más sufrieron el ajuste: se desplomaron un 17,9% real, mientras que los privados tuvieron una pérdida menor, en torno al 2,3%.
Fuente: Ámbito