En el Día Mundial de la Salud 2026, que se celebra este 7 de abril bajo el lema “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia”, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y referentes internacionales llaman a la acción colectiva para construir un futuro más saludable para todos.
En este marco, los especialistas resaltan el impacto de la colaboración científica y promueven la adopción de rutinas preventivas como pilar para reducir la incidencia de enfermedades crónicas, fortalecer la inmunidad y mejorar la calidad de vida.
Hábitos como la actividad física regular, una alimentación equilibrada, el descanso adecuado, el manejo del estrés, la hidratación suficiente, la reducción del consumo de tabaco y alcohol y el control médico periódico, permiten disminuir la incidencia de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y neurodegenerativas, según la Organización Mundial de la Salud y expertos en medicina preventiva.
Realizar chequeos médicos regulares, monitorear parámetros de salud y seguir las indicaciones profesionales permite detectar y tratar precozmente factores de riesgo. El autocuidado informado, la vacunación y la adherencia a tratamientos prescritos son recomendaciones sostenidas por la Organización Mundial de la Salud y sociedades científicas internacionales para prevenir complicaciones y optimizar la calidad de vida a largo plazo.
El doctor François Peinado, urólogo y andrólogo español, destacó en SportLife que “el monitoreo constante del estado de salud y la educación pública en prevención son fundamentales para una vida más larga y saludable”.
La evidencia científica coincide en que estos siete hábitos —actividad física, alimentación equilibrada, buen descanso, manejo del estrés, hidratación adecuada, reducción de tabaco y alcohol, y control médico— constituyen la base para prevenir enfermedades y promover una longevidad activa.
Fuente: Infobae