SANCOR: pidió su propia quiebra en medio de una profunda crisis
Desde el gremio Atilra denunciaron que los trabajadores acumulan ocho meses sin cobrar salarios ni aguinaldos, lo que agrava el conflicto social en torno a la firma. En paralelo, la compañía redujo drásticamente su nivel de actividad en los últimos años, pasando de procesar millones de litros diarios a operar con una producción mínima.
El complejo escenario ya había derivado en el despido de cientos de empleados, y actualmente la empresa enfrenta una situación de insolvencia total. El desenlace de este proceso podría definirse hacia fin de mes, en un contexto de alta incertidumbre sobre el futuro de la tradicional industria láctea.