El Día del Padrino y la Madrina se conmemora cada tercer domingo del mes de abril en todo el mundo. Se trata de una jornada que busca destacar la figura de estas personas, que en muchas ocasiones cumplen un rol fundamental en la crianza de los niños, contribuyen en su desarrollo y forman parte de su círculo más cercano, especialmente durante sus primeros años de vida.
Esta dupla tiene como objetivo acompañar a los niños, nombrados por los padres, con el objetivo de dar resguardo y una figura de afecto, protección y crianza simbólica. Muchos explican que su sentido se orienta a suplantar a alguno de los padres en el caso de ausencia, por cualquier motivo.
El padrino y la madrina son una figura de la Iglesia Católica, que tiene sus orígenes en el siglo II, cuando el bautismo era considerado como una ceremonia para la purificación e iniciación social de los niños. Es así, que se requería una figura de adultos, como garantes del infante durante la confesión de fe.
De acuerdo al catolicismo, los padrinos y las madrinas asumen el compromiso de acompañar a sus ahijados a cumplir los sacramentos correspondientes, como el bautismo, la primera comunión y la confirmación. De esta manera, son considerados una guía para el camino de fe. Puede tratarse de personas dentro de la familia, como también amigos o seres queridos que los padres eligen en algún momento del embarazo o al nacer el niño, para que acompañen a su hijo.
Fuente: La Nación