“En el Servicio Penitenciario Federal no hay celulares. Se los bloqueamos, se los sacamos y los destruimos. Los presos cumplen su condena. Ley y Orden”, expresó la funcionaria al destacar los resultados de la política impulsada por el Gobierno nacional.
La iniciativa se enmarca en la Resolución 336/2026 del Ministerio de Seguridad, que autorizó al Servicio Penitenciario Federal (SPF) a instalar tecnología de detección y bloqueo de IMEI e IMSI en unidades carcelarias de todo el país. El objetivo es impedir que organizaciones criminales continúen coordinando delitos desde el interior de las prisiones mediante teléfonos móviles.
Según informó oficialmente el Gobierno, la normativa fortalece los controles intramuros y complementa las restricciones ya vigentes sobre el uso de celulares por parte de personas privadas de la libertad. Además, establece protocolos específicos para la instalación, mantenimiento y supervisión de los equipos tecnológicos, procurando que su funcionamiento no afecte las comunicaciones en zonas externas a los penales.
En ese marco, Monteoliva visitó recientemente el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, donde participó de la destrucción de más de 4.200 teléfonos celulares secuestrados en operativos realizados dentro de las cárceles federales. Desde el SPF señalaron que los procedimientos forman parte de una estrategia integral orientada a impedir que los internos mantengan comunicaciones ilegales y continúen operando redes delictivas desde prisión.
La medida se suma a otras acciones impulsadas por el Ministerio de Seguridad para reforzar el control penitenciario y limitar la capacidad operativa de bandas criminales vinculadas al narcotráfico, las extorsiones y otros delitos organizados.