En un contexto internacional marcado por tensiones como la Guerra en Medio Oriente, las ventas al público registraron una caída interanual del 1,8% a nivel nacional, además de mostrar un retroceso respecto a febrero.
En este escenario, YPF fue la única de las principales compañías del sector que logró mejorar su desempeño. La petrolera estatal, que mantuvo una política de precios más moderada frente a sus competidores, incrementó sus ventas un 1% interanual y consolidó su liderazgo con el 55,4% del total comercializado.
El impacto fue más pronunciado en las empresas de menor escala. El segmento denominado “otros”, que agrupa a estas firmas, sufrió una caída del 13,3% interanual, evidenciando mayores dificultades para sostener volumen en un mercado cada vez más competitivo y con consumidores más sensibles a los precios.
Por tipo de combustible, el comportamiento también reflejó cambios en los hábitos de consumo. Las ventas de naftas, más asociadas al uso particular, cayeron un 2,4% interanual, mientras que el gasoil descendió un 1,1%. Se trata de la primera vez desde febrero de 2024 en que las naftas muestran un desempeño más débil que el gasoil, lo que sugiere un mayor impacto del ajuste en el consumo cotidiano de los hogares.
En cuanto a los segmentos, la nafta súper registró una caída del 4,1%, mientras que las versiones premium crecieron un 2,7%. Una tendencia similar se observó en el gasoil: el común retrocedió un 5,8%, pero el premium avanzó un 6,4%. Estos datos indican que, pese a la retracción general, los sectores de mayor poder adquisitivo continúan sosteniendo , e incluso incrementando, su nivel de consumo.
Fuente: La Nación.