Cada 9 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Agricultura para destacar esta actividad milenaria, muy importante para numerosas naciones de todo el mundo, y para homenajear a cada uno de los trabajadores de la tierra.
El trabajo de la tierra por parte del hombre para cultivo de alimentos y otros productos como fibras para confeccionar prendas tiene una historia que se remonta a miles de años, cuando los primeros seres humanos comenzaron a desarrollarla y reemplazaron así parte de lo que era la recolección, la caza y la pesca.
En lo que es la agricultura en la Argentina, el trigo, el maíz y la soja son de los cultivos que más se destacan por cantidad de producción.
De acuerdo con la Bolsa de Comercio de Rosario y tomando como punto de referencia el período 2020/2021, en el país se cultivaron 51 millones de toneladas de maíz, 45 de soja y 17 de trigo.
En cuanto a las áreas sembradas, hay 7,3 millones de hectáreas de maíz; 16,9 millones de hectáreas de soja y 6,5 millones de hectáreas de trigo.
Por otra parte, un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indica que, en este 2021, la producción agrícola argentina podría aportar unos US$40.244 millones al Producto Bruto Interno (PBI) y unos US$34.642 millones a las exportaciones.
Todas estas cifras del caso argentino dan una idea de la magnitud que implica la actividad agrícola a nivel global. En el Día Mundial de la Agricultura, se destaca su importancia para el desarrollo de las naciones y también se invita a reflexionar acerca de los desafíos que se presentan y la responsabilidad de quienes la llevan adelante para equilibrar la actividad del sector con una conciencia de cuidado del medio ambiente.