Este domingo 16 de agosto se celebra el Día del Niño, una fecha pensada para honrar a los más pequeños del hogar y visibilizar su rol central en el presente y el futuro de la sociedad.
El origen del Día del Niño se remonta a los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, un período que dejó al descubierto la vulnerabilidad de la infancia frente a los conflictos y la explotación.
En respuesta, en 1924 la Sociedad de Naciones adoptó la Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño, marcando un antes y un después en la manera en que el mundo comenzó a pensar los derechos de los más chicos.
El objetivo principal de esta jornada es promover el respeto hacia la infancia, generar conciencia sobre la importancia de su bienestar y recordar que los niños tienen derecho a crecer en un entorno seguro, con igualdad de oportunidades, acceso a la educación, al juego y a la salud, y libres de cualquier tipo de violencia o explotación.
Más allá de los regalos y las actividades recreativas que suelen caracterizar esta celebración, el Día del Niño invita también a reflexionar sobre el compromiso de la sociedad en su conjunto con el cuidado, la protección y el desarrollo integral de la niñez.