
El frigorífico ArreBeef, ubicado en Pérez Millán, partido de Ramallo, desafectó a más de 400 trabajadores contratados y tercerizados en medio de una fuerte reducción de su nivel de actividad. La situación encendió la preocupación entre los empleados y sus familias por el futuro laboral y el impacto que podría generar en la economía de la localidad.
La medida no se instrumentó mediante despidos directos, sino a través de la interrupción de la convocatoria de personal eventual que presta servicios por medio de agencias laborales. Sin embargo, mientras permanezcan fuera de la planta, los trabajadores afectados no perciben ingresos. Además, algunos operarios denunciaron atrasos e inconvenientes en el cobro de haberes correspondientes a períodos ya trabajados.
Uno de los principales factores sería la fuerte caída de la faena. La planta procesaba alrededor de 1.500 cabezas de ganado por día y en las últimas semanas habría reducido esa cifra a entre 850 y 900, lo que representa un descenso cercano al 40%. El escenario se da en un momento complejo para la industria frigorífica, atravesada por mayores costos, suba del precio de la hacienda y menores márgenes de rentabilidad.
A las dificultades se sumó la suspensión de las importaciones desde ArreBeef dispuesta por China tras la detección de residuos de cloranfenicol en un envío de carne. La incertidumbre es especialmente significativa en Pérez Millán, donde el frigorífico constituye una de las principales fuentes de empleo y moviliza numerosas actividades indirectas. Por el momento, la preocupación está puesta en cuánto tiempo se mantendrá la falta de convocatoria y cuándo podría recuperarse el nivel de producción.
Fuente: La Opinión Pergamino.