Cada 11 de septiembre se celebra el Día del Maestro en Argentina en homenaje a Domingo Faustino Sarmiento, expresidente, escritor, periodista y una de las figuras centrales de la organización del sistema educativo nacional. La fecha coincide con el aniversario de su muerte, ocurrida en Asunción, Paraguay, en 1888, y busca reconocer tanto su legado como el trabajo cotidiano de los docentes.
Sarmiento nació el 15 de febrero de 1811 en San Juan y comenzó muy joven su vínculo con la enseñanza. Según la síntesis histórica publicada por el Estado nacional, a los 15 años fundó una escuela en San Francisco del Monte de Oro, en la provincia de San Luis. Su proyecto educativo defendía una enseñanza pública, gratuita, común y accesible tanto para niñas como para niños.
La resolución continental fue incorporada oficialmente por la Argentina en 1945, durante el gobierno de Edelmiro Farrell. Desde entonces, el 11 de septiembre quedó integrado al calendario educativo nacional como una jornada de homenaje a los maestros. La fecha argentina no debe confundirse con el Día Mundial de los Docentes, establecido por la Unesco en 1994 y celebrado cada 5 de octubre.
La conmemoración tiene un tratamiento particular dentro del sistema educativo y suele implicar la suspensión de clases, de acuerdo con el calendario y las disposiciones de cada jurisdicción. Más allá del asueto escolar, la jornada conserva su sentido principal: reconocer a quienes enseñan y sostienen la educación como una herramienta de ciudadanía, igualdad y transformación social.