En un trabajo mancomunado entre la UFI 1 a cargo de la fiscal, Dra. Verónica Marcantonio y la Delegación de Drogas Ilícitas, se logró desarticular la totalidad de una organización acusada de presunta comercialización de estupefacientes.
De acuerdo al informe recibido, se hace constar que: “A raíz de los múltiples allanamientos llevados a cabo el 11 de septiembre correspondientes al operativo policial denominado “AERONÁUTICO BLANCO”, se logró el secuestro de una cantidad considerable de estupefacientes, vehículos y una aeronave, todo ello permitió avanzar sobre la estructura de la organización investigada”.
En una de las propiedades allanadas el pasado 11 de septiembre se encontró importante cantidad de droga pero no se halló al morador. Quien en el día de la fecha se entregó junto a su abogado defensor. Para los investigadores, tanto el como su mujer, se encargaban de la distribución y administración de puntos de venta al menudeo.
Expresa el parte de prensa: “Como resultado del análisis integral de la totalidad de los informes bancarios y financieros incorporados, surge como principal referente de la estructura investigada el piloto M.C, quien aparecería ocupando un rol central, relacionado con el abastecimiento y provisión de sustancias estupefacientes”.
“Asimismo, se advierte que un familiar directo del piloto y la ex pareja, aparecen vinculados a la recepción, administración y circulación de parte de los recursos económicos provenientes de la actividad investigada. Esta circunstancia encuentra sustento en la reiteración de transferencias de billeteras virtuales, efectuadas hacia ambos por parte del detenido en el día de la fecha y de su mujer”
En este contexto, para la investigación, el piloto nicoleño aparecería como el principal referente y proveedor de la estructura; un familiar directo y su ex pareja como personas de su confianza vinculadas a la administración y circulación de recursos económicos; una joven mujer como principal administradora del circuito financiero relacionado con la distribución; un remisero como receptor y distribuidor del material estupefaciente; cuatro mujeres y un hombre como personas vinculadas a distintos puntos de comercialización y expendio al menudeo.