Este martes comenzó un paro nacional de 96 horas convocado por profesionales médicos de cabecera y odontólogos del PAMI, en el marco de un reclamo por presuntos incumplimientos contractuales. Sin embargo, la adhesión a la medida de fuerza es voluntaria y el acatamiento fue dispar. En San Nicolás, según la información proporcionada, la participación habría sido prácticamente nula durante la primera jornada.
La medida se extenderá hasta el viernes 16 de octubre y alcanza específicamente a médicos de cabecera y odontólogos. Cada profesional tiene la posibilidad de decidir individualmente si adhiere o no a la protesta, por lo que el impacto en la atención puede variar según el prestador.
Desde PAMI señalaron que se mantienen abiertas las instancias de diálogo con las entidades que representan a los profesionales y que existe el compromiso de continuar revisando los valores de las prestaciones, en función del proceso de ordenamiento y las posibilidades presupuestarias del Instituto.
Asimismo, indicaron que desde abril se trabaja en la reorganización del esquema de médicos de cabecera, con la unificación de las cápitas para simplificar el funcionamiento del sistema. Aclararon que los profesionales continúan percibiendo pagos diferenciales por consultas domiciliarias y atención de afiliados fuera de cápita. En este contexto, el organismo sostuvo que busca regularizar el sistema y garantizar la atención de los afiliados.