El consumo en supermercados cayó por tercer mes consecutivo en agosto y se mantuvo en mínimos en más de dos años. Hacia adelante las perspectivas tampoco son alentadoras.
Este jueves el INDEC informó que las ventas tuvieron una merma real del 0,8% respecto de julio. De este modo, la serie desestacionalizada del organismo tocó su valor más bajo desde marzo de 2024.
A nivel producto, las caídas interanuales a precios constantes más relevantes se verificaron en bebidas, productos de electrónica y panadería. Solo hubo alzas importantes en carnes, frutas y verduras.
En cuanto a los medios de pago, nuevamente volvieron a verificarse subas en el uso de medios alternativos como transferencias y pagos con QR, así como en la utilización de efectivo. Por el contrario, cayeron las operaciones con tarjetas.
En paralelo, el consumo en autoservicios mayoristas retrocedió un 1,2% mensual. Así, se mantuvo en “modo serrucho”: desde abril alterna variaciones positivas con negativas.
La dinámica tanto a nivel producto como a nivel medios de pago fue similar a la de los supermercados, aunque con un avance aún mayor en el uso de efectivo y una contracción más profunda en tarjetas de crédito.
De acuerdo con los adelantos de la consultoras privadas, las perspectivas para septiembre no dan indicios de recuperación. Según Scentia, el consumo masivo cayó 1% mensual, con una baja del 5,3% las ventas en supermercados y del 6,7% en mayoristas.
En los supermercados, el “rojo” acumulado en los primeros nueve meses del año fue del 3,2%. Resaltaron particularmente las pobres performances en bebida sin alcohol (-9,2%), perecederos (-8,1%), desayuno y merienda (-4,6%), bebidas con alcohol (-4,1%) e higiene y cosmética (-3,7%).
Fuente: Ámbito