La Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina salió con firmeza al cruce de la decisión de Electrolux de cerrar intempestivamente su planta y despedir a alrededor de 200 trabajadores metalúrgicos.
La intervención de la UOM cuestionó duramente a los responsables de la empresa y también a la Cámara de Electrodomésticos de Rosario, a quienes responsabilizó por una decisión que afecta de manera directa a cientos de familias y que, para la organización sindical, constituye un grave ataque contra los trabajadores.
La conducción de la UOM considera que la medida representa una violación directa de la paz social acordada en el convenio paritario firmado entre las partes en agosto, por lo que adelantó que no permitirá que los trabajadores sean quienes paguen las consecuencias de decisiones empresariales.
Ante esta situación, durante este fin de semana la UOM puso a disposición de los trabajadores a todo su equipo jurídico para avanzar con las acciones judiciales y administrativas correspondientes, con el objetivo de defender cada puesto de trabajo y garantizar el cumplimiento de los derechos laborales.
La organización sindical también cuestionó el rol de los representantes de ADIMRA, CAMIMA, AFARTE, AFAC, FEDEHOGAR y CAIAMA, quienes participaron de la instancia en la que se analizó la situación del sector.
Desde la UOM fueron contundentes: no se puede hablar de paz social mientras se despide a trabajadores de manera intempestiva.
El cierre de una planta industrial no es solamente una decisión empresaria. Es la pérdida de puestos de trabajo, el golpe directo a cientos de familias y un nuevo retroceso para la producción nacional.
La Unión Obrera Metalúrgica ratifica que va a utilizar todas las herramientas gremiales, legales y administrativas disponibles para defender a los trabajadores de Electrolux.
La UOM no va a mirar para otro lado. Frente a los despidos, habrá organización, habrá defensa y habrá lucha.