
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) volvió a la mesa de negociación con las cámaras empresarias de las ramas 21 (siderúrgica) y 17 (metalmecánica), en el marco de la discusión paritaria que busca actualizar los salarios del sector.
Durante la jornada del jueves se realizaron reuniones con representantes de la Cámara Argentina del Acero, mientras que posteriormente hubo otro encuentro con autoridades de ADIMRA y AFAC.
En representación de los trabajadores participó, como delegado paritario, Edgardo Holstein, secretario adjunto de la seccional San Nicolás.
Al finalizar las reuniones, cada seccional analizó el resultado de los encuentros.
Desde UOM San Nicolás señalaron que la propuesta empresarial no fue suficiente para avanzar en un acuerdo.
Uno de los principales objetivos del sindicato es recuperar el poder adquisitivo perdido durante los últimos años.
En la Rama 17, correspondiente a la actividad metalmecánica, el gremio sostiene que existe un desfasaje cercano a los 13 puntos respecto de la inflación.
La situación es aún más compleja en la Rama 21, que comprende a los trabajadores de empresas siderúrgicas como Ternium y Acindar, donde no existe una escala salarial acordada mediante paritarias desde hace más de dos años.
Las conversaciones actuales continúan un proceso iniciado a comienzos de julio, cuando ambas partes mantuvieron los primeros contactos antes de la convocatoria formal realizada por la Secretaría de Trabajo.
El conflicto en la actividad siderúrgica continúa sin resolución desde hace más de dos años.
El último acuerdo paritario alcanzado para la Rama 21 correspondió a junio de 2024.
Posteriormente, las empresas comenzaron a otorgar distintos pagos mientras las negociaciones permanecían estancadas.
Entre julio de 2024 y abril de 2025, los trabajadores percibieron sumas no remunerativas.
Luego, desde mayo del año pasado hasta la actualidad, esos pagos pasaron a abonarse como anticipos remunerativos a cuenta de un eventual convenio.
Desde la organización sindical sostienen que esos incrementos fueron definidos de manera unilateral por las empresas, sin un acuerdo firmado con la representación gremial.
Mientras que las empresas consideran que los pagos otorgados durante este período acompañaron la evolución de la inflación y no requieren una revisión retroactiva, la UOM mantiene una postura diferente y reclama una recomposición.
Por el momento, las partes acordaron continuar las negociaciones con el objetivo de acercar posiciones y avanzar hacia un acuerdo salarial para ambas actividades.